FAMILIA

 

Cada uno de nosotros tiene un pasado, unas circunstancias, una historia. Esa realidad es particular para cada uno de nosotros, ni siquiera podemos equipararla a nuestros hermanos con los que hemos compartido esa realidad, porque también existirán diferencias. Cada uno de nosotros vivimos la vida desde un enfoque único, el nuestro. Influirán muchas circunstancias, las históricas, las sociales, las culturales, las económicas, las políticas, la religión, el código de legislación vigente, las normas de comunicación establecidas, los factores genéticos, el tipo de familia, etc. Todas ellas intervendrán en la constitución de mi escala de creencias y valores. Los instrumentos para la formación de mi sistema de valores serán también diversos. Uno de los instrumentos, aunque no por ello es determinante, es nuestra propia familia.

Definición de familia:

Según la declaración universal de los derechos humanos, la familia, es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del estado.[]

La familia es una forma de grupo social. Será distinto dependiendo de la sociedad en que se encuentre, e incluso dentro de la misma sociedad, variará dependiendo de multitud de circunstancias sociales, económicas y personales. La importancia de la familia reside en que en nuestra sociedad occidental, se erige como una de las principales fuentes de transmisión de los valores de la misma. Cada familia constituirá un núcleo y los lazos entre sus miembros responderán a relaciones de afinidad, consanguinidad y de parentesco. Esta circunstancia no siempre ha sido así, el concepto de familia ha variado dependiendo en gran medida de las circunstancias históricas, y de las necesidades o intereses de cada momento.

Definición de familia según la Real Academia de la Lengua (RAE).

(Del lat. familĭa).

 

  1. f. Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas.
  2. f. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje.
  3. f. Hijos o descendencia.

Desglosaremos los tres conceptos:

  • Afinidad
  • Consanguinidad
  • Parentesco(Del lat. affinĭtas, -ātis).2. f. Atracción o adecuación de caracteres, opiniones, gustos, etc., que existe entre dos o más personas.Por lo tanto, los vínculos de Afinidad serán aquellos derivados del establecimiento de una relación, o aproximación reconocido socialmente, y tendrá unas peculiaridades diferenciadas según la sociedad, o según la época, etc. Como ejemplo se puede mencionar el “matrimonio”, cuyas características abarcarán desde la monogamia, la poligamia, la pertenencia al mismo sexo, etc.(Del lat. consanguinĭtas, -ātis). 1. m. Vínculo por consanguinidad, afinidad, adopción, matrimonio u otra relación estable de afectividad análoga a esta.Recogeremos también las definiciones de adopción y matrimonio, para así poder entender el significado otorgado lingüísticamente.(Del lat. adoptĭo, -ōnis).
  • Definición de adopción según la RAE.
  • 2. m. Unión, vínculo o liga que tienen las cosas.
  • – Definición de parentesco
  • 1. f. Unión, por parentesco natural, de varias personas que descienden de una misma raíz o tronco
  • Definición de consanguinidad según la RAE.
  • 3. f. Parentesco que mediante el matrimonio se establece entre cada cónyuge y los deudos por consanguinidad del otro.
  • 1. f. Proximidad, analogía o semejanza de una cosa con otra.
  • Definición de afinidad según la RAE.
  1. f. Acción de adoptar. 1. tr. Recibir como hijo, con los requisitos y solemnidades que establecen las leyes, al que no lo es naturalmente.Definición de matrimonio según la RAE.1. m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.Por todas las definiciones expuestas podemos entender mejor la atribución o el significado que se le atribuye a cada una de ellos
  2. 2. m. En el catolicismo, sacramento por el cual el hombre y la mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia.
  3. (Del lat. matrimonĭum).
  4. 2. tr. Recibir, haciéndolos propios, pareceres, métodos, doctrinas, ideologías, modas, etc., que han sido creados por otras personas o comunidades.
  5. (Del lat. adoptāre).
  6. Adoptar:

CICLO VITAL DE LA FAMILIA

Proceso de formación, desarrollo y evolución de la familia. Las distintas etapas o fases por las que transcurre la historia la familia constituyen el ciclo vital de la misma y se extenderán desde el nacimiento hasta la vejez, abarcando así el ciclo completo de la vida humana. Considerando el inicio en la constitución de la pareja, la familia irá aumentando con el nacimiento de nuevos miembros. Cada uno de ellos experimentará las vivencias de las diferentes fases, desde su propia perspectiva, presentando sus propias necesidades al vivenciar la misma situación de diferente manera.

ETAPAS DEL CICLO VITAL

A- ADOLESCENCIA

B- INICIO DE LA CONVIVENCIA EN PAREJA O MATRIMONIO.

C- NACIMIENTO DE HIJOS.

D- PERIODO INTERMEDIO.

E- NIDO VACIO.

F- JUBILACIÓN.

 

A- ADOLESCENCIA

El adolescente explora el exterior de forma independiente, investigando, cuestionando y poniendo a prueba la identidad adquirida previamente a nivel familiar, intentando simultanear entre su familia y sus iguales. En esta etapa la actitud de los padres será crucial para evitar o favorecer que se rompa o se consolide la relación familiar en un futuro.

El adolescente se debate entre la forma de comportamiento que debe tener para adaptarse a su familia y la que debe presentar ante sus iguales, las cuales en ocasiones son muy diferentes y hacen que si se aproxima más a una de las dos, se distancie de los otros. Será crucial y habrá que tener en cuenta la actitud de los padres ante la situación, la cual en ocasiones dificulta e incluso llega a impedir que el adolescente se adapte.

B- INICIO DE LA CONVIVENCIA EN PAREJA O MATRIMONIO

Durante el inicio de la pareja y hasta que se constituye su estabilidad tienen lugar cambios que afectan a pensamientos propios, actitudes mostradas y demostradas, roles a asumir, habilidades a desempeñar, etc. Los miembros de la pareja han de aprender a compatibilizar los intereses propios y ajenos, asumiendo que una mala resolución de los conflictos que surjan, dará lugar a desequilibrios de poder que llevarán al malestar de uno de los dos miembros, lo que pondrá en peligro la consistencia de la pareja. Es importante la relación existente entre cada miembro de la pareja y su familia de origen. La desvinculación absoluta no reporta beneficios, exceptuando los casos en que exista un motivo que lo justifique, que contemple si es mayor el perjuicio que el beneficio para el desarrollo del individuo o de la pareja. En muchos casos una involucración paterna en la vida y las decisiones de la nueva pareja, es motivo de conflictos. Desde el momento en que la pareja inicia su relación, tienen lugar una serie de situaciones que pasarán a formar parte de la construcción de los pilares de la pareja. En algunos casos estos inicios son cuanto menos curiosos, aunque no parecen ser relevantes en lo que será el futuro de la relación. No obstante, a la hora de recabar información sobre el origen de los problemas que han surgido a lo largo de la vida en pareja, es importante que la pareja mire hacia atrás y recuerde cómo se conocieron, lo que hizo que se fijase en su pareja, lo que más le gustó, qué ocurrió después, quién dio el paso de dirigirse al otro si fue este el caso, etc. Supone también un periodo importante el que abarca desde el inicio de la constitución de la pareja hasta el nacimiento del primer hijo, en el caso de que lo tengan. Para algunas parejas este periodo es un periodo relajado y que disfrutan ampliamente. Para otras es un periodo de intranquilidad en el que uno de los dos miembros o ambos se asfixian por diferentes motivos, entre los que figuran la búsqueda del alcance de los objetivos marcados al inicio de la convivencia, las presiones sociales y familiares en cuanto a los objetivos preestablecidos, el desligamiento de la propia familia, etc. En ocasiones, en muchas parejas esta etapa es tan frustrante que conlleva la ruptura de la pareja sin que haya dado tiempo realmente a poner en marcha el proceso de convivencia. Al igual que en otros contextos, la pareja forma una “mini sociedad” en el que se deben establecer una serie de normas y se debe de llegar a unos acuerdos básicos que posibiliten la convivencia armónica.

Podríamos entonces  pensar, que la convivencia consiste realmente en conseguir llegar a acuerdos, cosa que a algunos nos resultaría más fácil con personas semejantes a nosotros mismos en cuanto a costumbres, gustos, cultura y educación, aficiones, etc., pero evidentemente, eso no lo es todo. Nos puede resulta más fácil una convivencia con alguien afín en estos aspectos pero, no siempre coincide con la persona que realmente nos atrae. ¿Hasta qué punto podemos decidir sobre eso? Muchas veces nos hemos debatido entre lo que nos conviene y lo que realmente nos cautiva de forma incontrolable, que nos empuja al vacío en un deseo de que nos invada sin límites. Hemos podido escuchar de amigos y familiares, que la persona que hemos elegido no nos conviene, pero….¿qué es lo que realmente hacemos?

El problema más visible resulta cuando esa persona, por la que hemos perdido la cabeza, no nos trata bien, no nos hace felices, no nos corresponde o no se involucra en la relación de forma proporcionada, suficiente o compensada hacia nosotros, y esto queda reflejado en las normas de relación que se definen desde el inicio hasta la consolidación de la relación. En ocasiones encontramos parejas que consideramos consolidadas y  nos damos cuenta de la fragilidad sobre la que se asienta, viéndose expuesta a continuas amenazas de ruptura.

Parejas sólidas y resistentes , y parejas vulnerables. ¿Qué diferencia hay entre unas y otras?

 

C) NACIMIENTO DE HIJOS

Es cierto que el nacimiento de los hijos provoca cambios a diferentes niveles. Los más evidentes se reflejan en la distribución que se realiza de las responsabilidades laborales, domésticas, de cuidados al niño. Influirán en gran medida las creencias (estereotipadas o no) de los progenitores. Si ambos padres reconocen la necesidad de atención, cuidado y afecto del niño, sin que importe el progenitor del cual provenga, se convertirán ambos en proveedores de cuidados, de intensidad similar, ante las necesidades del niño.

En ocasiones es en esta etapa cuando aflora la primera crisis importante. Por una parte es el momento en el que se modifican los intereses personales y de la propia pareja en función de los destinados al niño. Surgen también tensiones y lucha por el control relativo a las normas y pautas de la educación, etc. También se ve afectada la forma de resolver las discusiones y conflictos, los cuales acuden al nuevo miembro de la familia, y lo utilizan como instrumento para resolver la situación.

En las parejas que no tienen hijos también pueden producirse cambios tras un tiempo de convivencia. Es importante saber si ambos miembros de la pareja han decidido voluntariamente no tener hijos, o por el contrario, ha sido la decisión de uno de ellos, teniendo el otro miembro que resolver si va a poder vivir sin que este hecho le atormente y se convierta en un problema. El espacio que destinaba a su futuro hijo/a, tendrá que satisfacerlo de otra manera.

D) PERIODO INTERMEDIO

Durante esta fase ya se han consolidado y asentado las normas de la relación de pareja, las relaciones con cada una de las familias políticas, el círculo de amistades comunes y/o propias, etc. La pareja ha puesto a prueba diferentes formas de comunicarse, y ha establecido ya una serie de dinámicas de comunicación con la que progresivamente se va familiarizando. Tras atravesar varios conflictos, la pareja desdobla su sistema de respuesta consiguiendo en ocasiones pequeños o grandes logros.

E) NIDO VACIO

Los hijos abandonan el hogar y la pareja queda de nuevo sola. En este momento de reubicación analizan lo que comparten, y la motivación que puedan sentir para continuar solos.

F) JUBILACIÓN

Este es otro de los momentos en que la pareja debe reorganizarse para evitar la aparición de conflictos. La pareja se encuentra relevada de sus ocupaciones y ha de generar nuevas ocupaciones con las que sentirse útil.

La transición entre las diferentes fases o etapas son momentos de crisis.

 

EVOLUCIÓN DE LA FAMILIA

El concepto que se tiene en la actualidad de lo que significa ser una “familia” ha cambiado desde sus inicios. A lo largo de la historia la familia ha ido modificando su estructura, su función, su composición e incluso su importancia en cuanto a ser un elemento fundamental y necesario para sentir un bienestar emocional óptimo, un reconocimiento personal o la identificación con un determinado estatus social.

Los primeros seres humanos comenzaron a agruparse en grupos por intereses de supervivencia. Se han diferenciado básicamente tres etapas:

  • Etapa de la comunidad primitiva, en la que aparecen diferentes formas de organización social.
  • Etapa de la horda: Grupos de nómadas poco numerosos, en los que no hay diferenciación de parentesco y se produce incesto. A partir de que el hombre aparece en la tierra y luego de la etapa de la promiscuidad están las siguientes etapas en la historia de la familia:
  • Etapa del clan: En ellas ya empieza a diferenciarse jerarquía de poder, o existencia de un jefe. Importancia en este tipo de agrupaciones de los lazos de consanguinidad. Progresivamente fueron evolucionando estas diferentes formas de organización de estas agrupacione,s lo que aportaba mejores resultados en cuanto a la rentabilidad de la agrupación establecida, a diferentes niveles (defensa, abastecimiento, procreación, etc.). Esto reforzaba las conductas que favorecían la estabilización de las agrupaciones con la correspondiente evitación de la disolución de los grupos. Se fueron así conformando clanes, tribus y dentro de las mismas empezaron a aparecer las “familias”, la cual ha ido evolucionando a través de los años, modificando su finalidad, función, su estructura y su funcionamiento entre otros.   Según los datos recogidos por los antropólogos e historiadores, al principio, este tipo de “familias” respondía más a aparejamientos temporales, que se alternaban con frecuencia, por lo que no seguían los mismos criterios o normas que posteriormente se han ido implantando en este tipo de institución.Lewis Henry Morgan (18181881) abogado, antropólogo, etnólogo y escritor estadounidense es considerado uno de los fundadores de la antropología moderna. Estudió, entre otras cosas, las relaciones de parentesco. Morgan observó que las relaciones de parentesco estructuraban al grupo y servían de instrumento para establecer lazos y líneas que unían a los individuos en un sistema de obligaciones recíprocas.

     

    Lewis Henry Morgan , Sistemas de consanguinidad y afinidad en la familia humana (1871),

     Morgan realizó una división de 5 tipos de familia diferentes, según la forma de unión o matrimonio establecidas entre la pareja:

    • Etapa de la familia consanguínea: Es considerada la primera fase de la familia. Se clasifican los grupos conyugales por generaciones.
    • Etapa de la familia Punalúa: Se considera un tipo de organización familiar en el que hay un progreso. Familia punalúa (del tipo hawaiano o del Rapto de las Sabinas)
    • Etapa de la familia Sindiásmica: En la historia de la familia aparece este tipo que está entre el salvajismo y la barbarie.Familia sindiásmica (unión de un hombre y de una mujer sin cohabitación exclusiva)
    • Etapa de la familia Monogámica: Surge en la historia de la familia durante la transición entre el estado medio y superior de la barbarie. Es un signo de lo que luego fue la civilización.
    • Etapa de la familia poligámica: En este tipo de organización familiar había una pluralidad de cónyugues y tres tipos de poligamia: matrimonio grupal, poliandria, poliginia.
    • Etapa del Matriarcado: Se conformaba con la madre y sus hijos.
    • Etapa de la familia patriarcal: Se trasmite de forma patrilineal el parentesco y así se establece el tipo de familia patriarcal. La autoridad máxima es el padre o el varón ascendiente de más edad. Familia patriarcal (un hombre con diversas esposas, con las que cohabita).

 

 

 

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